Si te preguntas qué es el SIBO y sus síntomas, te interesa leer esto

El Sobrecrecimiento Bacteriano en el Intestino Delgado (SIBO, por sus siglas en inglés) es una afección cada vez más conocida dentro del ámbito de los trastornos digestivos funcionales, o, mejor dicho, de los recién denominados trastornos del funcionamiento del eje intestino-cerebro.

Esta condición ocurre cuando hay un aumento anormal de bacterias en el intestino delgado, un lugar donde, en condiciones normales, la cantidad de bacterias es mucho menor que en el intestino grueso.

Esta información la puedes ampliar y encontrar en internet en muchísimas páginas diferentes, pero te voy a hablar a grandes rasgos de qué es esto del SIBO antes de pasar a lo que realmente te interesa leer.

Después, me voy a centrar en explicarte otras cosas que tienes que tener en cuenta si estás buscando información sobre qué es el SIBO y sus síntomas y te has topado con mi artículo.

 

¿Qué es el SIBO?

El SIBO es una afección caracterizada por un desequilibrio bacteriano en el intestino delgado.

Este desequilibrio puede provocar que las bacterias proliferen de manera excesiva y generen problemas digestivos y sistémicos.

Aunque muchas de estas bacterias son beneficiosas en su lugar natural, cuando colonizan el intestino delgado, pueden interferir con la absorción de nutrientes, desencadenar inflamación y provocar una amplia variedad de síntomas.

Síntomas del SIBO

Uno de los aspectos más frustrantes del SIBO es la diversidad de sus manifestaciones clínicas.

Si bien los síntomas pueden variar de una persona a otra, los más comunes incluyen:

  1. Hinchazón abdominal: Muchas personas con SIBO experimentan hinchazón severa, especialmente después de las comidas.
  2. Dolor abdominal: Los calambres o molestias en la región del abdomen son un síntoma común.
  3. Diarrea o estreñimiento: El SIBO puede provocar alteraciones en la motilidad intestinal.
  4. Flatulencias: El exceso de gas producido por las bacterias suele ser una molestia constante.
  5. Fatiga: La mala absorción de nutrientes puede llevar a un cansancio crónico.
  6. Pérdida de peso inexplicable: Esto puede deberse a la incapacidad del cuerpo para absorber los nutrientes adecuadamente.
  7. Deficiencias nutricionales: El SIBO puede llevar a deficiencias de vitaminas como la B12, hierro y grasas esenciales.

Es importante señalar que no todas las personas con SIBO presentan los mismos síntomas, y hay tantos SIBOS como personas.

Además, el SIBO también viene acompañado de multitud de síntomas extradigestivos, es decir, de síntomas que no tienen que ver con las digestiones, pero son causados por este desequilibrio bacteriano.

Algunos de ellos son dolores de cabeza, erupciones en la piel, dificultad para concentrarse, dolor muscular y de espalda, dolor en articulaciones…

Qué es el SIBO y síntomas

Diagnóstico del SIBO

El diagnóstico del SIBO suele realizarse mediante una prueba de aliento, en la que se mide la cantidad de hidrógeno o metano producido tras la ingesta de un carbohidrato específico, como lactulosa o glucosa.

Los resultados pueden ayudar a determinar si hay un sobrecrecimiento bacteriano y qué tipo de bacterias están involucradas.

Tratamiento del SIBO

El tratamiento del SIBO suele ser multidisciplinario e incluye:

  1. Antibióticos y/o herváceos: Como la rifaximina, que actúa localmente en el intestino o extracto esencial de orégano.
  2. Dietas especializadas: La dieta baja en FODMAP o la dieta elemental suelen ser recomendadas para reducir los alimentos fermentables. Aquí hay que tener mucho ojo porque es un dieta complicada y en sí no es terapéutica. Se usa para aliviar sintomatología, pero no debe mantenerse más de unas semanas para que no se produzcan déficits nutricionales.
  3. Procinéticos: Medicamentos que mejoran la motilidad intestinal.
  4. Suplementación: En caso de deficiencias nutricionales.
  5. Terapia emocional y manejo del estrés: Y aquí está el quid de la cuestión, el impacto emocional del SIBO puede ser significativo y debe ser abordado como parte del tratamiento.

A estas alturas del artículo que estás leyendo ya tendrás una idea general de que es eso del SIBO y sus síntomas, además de su posible tratamiento y diagnóstico.

Y ahora es el momento en el que te hablo de algo que suele escaparse del tratamiento convencional de esta patología pero que tiene un impacto muy significativo en el curso del problema y en los resultados del tratamiento:

El impacto emocional del SIBO

El SIBO, aunque sea un trastorno digestivo, no solo afecta el cuerpo, sino también el bienestar emocional.

¿Por qué afecta tanto a las emociones?

Porque estamos hablando de una condición de salud que altera significativamente la calidad de vida de las personas que la padecen.

Tener SIBO implica tener en todo momento esa serie de síntomas que enumerábamos más arriba, tener que tomar diferentes tratamientos, tener que hacer dietas restrictivas temporalmente… por lo que el funcionamiento normal de la persona se ve altero y afecta a su vida personal, profesional y social.

Las personas que lo padecen a menudo experimentan las siguientes alteraciones emocionales:

  • Ansiedad y depresión: El intestino y el cerebro están íntimamente conectados, y un desequilibrio en el primero puede desencadenar trastornos en el ánimo.
  • Aislamiento social: La hinchazón, los gases y otros síntomas pueden hacer que las personas eviten actividades sociales. Además, la urgencia por ir al baño porque puedas tener deposiciones diarréicas y explosivas también es una gran fuente de estrés para quienes padecen SIBO.
  • Desesperanza: Para poder negativizar la curva de SIBO hay que seguir un tratamiento con dieta estricta, con muchísimos tipos de medicación, con una inversión grande de dinero, y además con un despliegue de fuerza de voluntad y paciencia que agota nuestras reservas. Al ser tan largo y costoso, podemos entrar en el bucle de la desesperanza. Pensar que no nos vamos a curar nunca, que nunca volveremos a ser las mismas de siempre, que hemos invertido mucho tiempo y dinero para nada….
  • Tristeza/Desgana: Se trata de una falta constante de energía y ganas de hacer las cosas que antes te aportaban sensaciones positivas. Sientes tristeza porque hay un desequilibrio en tu organismo que te hace sentir mal. Aquí, la falta de absorción de nutrientes, también juega un papel esencial.
  • Estrés/nervios: El estrés es la respuesta automática y natural de nuestro cuerpo ante las situaciones que nos resultan amenazadoras o desafiantes. Tendemos a confundir el estrés con tener mucho trabajo o con eventos externos. Pero realmente el estrés se trata de un desequilibrio entre las cosas que ejercen presión y nuestra propia percepción de la capacidad que tenemos para hacer frente a las mismas. Por supuesto que padecer este trastorno digestivo es muy desafiante por todas sus implicaciones.
  • Irritabilidad/enfado: La irritabilidad es un estado en el que parece que tenemos un enfado constante con nosotros mismos y con el mundo. Cualquier cosa que nos digan nos parece un ataque y nos situamos a la defensiva. Cualquier cosa que nos pase es horrible, es nuestra culpa o la del otro y nos hace sufrir mucho

Es crucial abordar estas emociones a través de técnicas de gestión del estrés, terapia psicológica y otras herramientas que ayuden a mantener el equilibrio emocional.

En este sentido, desde Gastropsique, ofrecemos recursos para ayudarte a manejar las emociones y mejorar tu calidad de vida, con formaciones online y terapia psicológica especializada.

El motivo por el que es crucial que abordes las emociones cuando estás tratando tus problemas digestivos es precisamente por esa comunicación entre el intestino y el cerebro, que hace que, si uno no está bien, el otro tampoco.

Así que si de verdad quieres recuperar tu salud digestiva, tienes que ponerte las pilas con la salud emocional.

Antes de nada, tengo que hacerte una advertencia. Hay tres errores tontos que podrías estar cometiendo con tus digestiones y que te ponen la barriga del revés.

Si te gustaría saber de qué errores se trata para saber si los estás cometiendo tú también, y de paso, te gustaría leer la historia de cómo supe que mis emociones estaban boicoteando mis digestiones, entonces escribe tu email aquí y te enviaré un ebook para que lo leas tranquilamente.

Enlaces recomendados

Para obtener más información sobre qué es el SIBO y sus síntomas, te recomiendo empaparte de la sabiduría de Asun de Guerras Intestinas en su web. https://www.guerrasintestinas.com/

Más publicaciones

Uno de los primeros pasos para conseguir volver a tener una vida normal es evitar cometer estos 3 errores tontos que se cargan tus digestiones. 

Si quieres saber cuáles son, descárgatelos aquí. 

Cómo Evitar 3 Errores Tontos Que Ponen Tu Barriga Del Revés

(y cómo descubrí que mis miedos estaban boicoteando mis digestiones)