Los problemas digestivos te están afectando emocionalmente,
y lo sabes

Y si no lo sabes, es hora de que hagas ya este test y lo averigües en menos de 2 minutos.

Las emociones son la base de tu salud, aprende a gestionarlas y consigue salir del bucle de las malas digestiones

Si estás leyendo esto es porque tus digestiones te traen de cabeza, y nunca mejor dicho. 

Las patologías digestivas funcionales están a la orden del día.     
Cada vez hay más personas diagnosticadas de SIBO, parásitos, intestino irritable, alergias e intolerancias alimentarias, candidiasis intestinal… o cualquier otro diagnóstico relacionado con la digestión.

¿Cuál es el tuyo?

Esto de que la barriga se te hinche después de comer, que todo te siente mal, o que tengas que ir corriendo al baño no te hace ser un bicho raro.

Cada vez más personas sufren de este tipo de problemas digestivos.

Pero, aunque cada vez haya más personas fastidiadas con sus digestiones, la medicina tradicional no tiene las herramientas o los conocimientos suficientes para que recuperes tu salud digestiva definitivamente. 

Al final acabas dando más vueltas que un trompo, vas de médico en médico, te hacen pruebas, te dicen que no tienes nada y que…… trrrrrr, redoble de tambores….. ¡Son los nervios!

Tu cara:

Vale sí, los nervios o su primo segundo, el estrés. ¿Y qué remedio te dan? “Relájate y haz yoga”.

Ay gracias, no lo había pensado.

Pero, ¿cómo vas a relajarte si cada mes tienes que pagar 20.000 cosas?

 Si cada día haces malabarismos para llegar a todo.

¿Cómo vas a relajarte si sientes esa presión cada día encima de tus hombros?

Por no hablar de lo que tu cabeza te cuenta acerca de las cosas del día a día. Preocupaciones sobre lo que ocurrió, lo que está pasando y lo que está por venir.

Y todo eso, créeme, tiene consecuencias en tu estómago, en tu intestino… en tu cuerpo entero.

¿Cómo es posible que tus problemas digestivos se deban al estrés y las preocupaciones?

Déjame que te lo explique de la forma más sencilla posible:

Mente y cuerpo están conectados

Tu cerebro y tu intestino se comunican, y lo que ocurre en un lado, siempre se refleja en el otro.

De hecho, esta relación tiene nombre y se llama “Eje intestino-cerebro”.

Tus emociones también se manifiestan en tu intestino.

¿Te suena eso de las mariposas en el estómago cuando estás bajo el hechizo del enamoramiento? Pues tienes que saber que las emociones “feas” también tienen su respuesta en el sistema digestivo. 

Quizás no lo sabías, pero tus intestinos se paralizan si estás deprimida. 

Ocurre lo contrario con la ansiedad, los movimientos intestinales van deprisa, al igual que tu corazón también palpita con fuerza. 

Cada vez que imaginas todo lo malo que podría ocurrir, tu intestino se contrae igual que si estuviera pasando eso realmente.

Imagina que alguien te gastara todo el rato bromas pesadas, ¿cómo te sentirías? 

Seguramente estarías alerta todo el tiempo esperando la siguiente… Pues eso haces cada día a tu sistema digestivo. ¿Quieres seguir dándole esos sustos?

Seguro que no.

Sabiendo esto, ¿aún eres capaz de decirme que lo que te pasa en tu barriga no tiene nada que ver con lo que pasa en tu cabeza?

Si quieres librarte de las malas digestiones, debes sanar también tus emociones.

Pero no solo es importante aprender a gestionar mejor la tristeza, la ansiedad o las preocupaciones.

Hay algo que la mayoría de los profesionales de la salud no tienen en cuenta y a mi me parece fundamental:

Tener malas digestiones se carga tu calidad de vida

El solo hecho de tener problemas digestivos te hace la vida más complicada.

Sufres todos los días síntomas muy desagradables como hinchazón en la barriga, gases, eructos, diarreas explosivas, estreñimiento, heces con mal olor, pinchazos y sonidos extraños en tu tripa… 

Por si esto fuera poco, también intentas convivir con dolores de cabeza, mareos, agotamiento, dificultad de concentración, problemas en la piel, caída del cabello o dolor en las articulaciones, por nombrar algunos de los otros síntomas más comunes.

Hay veces que ni siquiera está claro qué te ocurre y, con suerte, tardas meses en dar con un diagnóstico concreto.

El malestar que te generan los problemas digestivos, te hace caer en un bucle emocional y de pensamientos del que cuesta mucho salir. 

Es desesperante cuando haces todo lo que puedes y aún así, das dos pasos para adelante y uno para atrás. 

La ansiedad vive contigo como si fuera tu sombra.

Quedar con otras personas cada vez se hace más difícil, entre que no puedes comer de nada, te sientes un bicho raro y que no te comprenden… no te merece la pena el esfuerzo.

Estás triste, desanimada, frustrada y con menos energía que un caracol.

Todas estas emociones hay que tenerlas en cuenta para tratar tu problema digestivo, porque suponen una gran barrera que te impide progresar en tu recuperación.

Por mucha dieta que hagas o miles de tratamientos diferentes que tomes…

 …si no aprendes a regular tu sistema nervioso, 

…si no consigues gestionar tus fuentes de estrés, 

…si no eres capaz de librarte de las preocupaciones recurrentes,

…si vives cada día con ansiedad,

… si tu estilo de vida sigue siendo una carrera continua sin descanso,

entonces, el esfuerzo que haces en tomar diferentes tratamientos, hacer dietas restrictivas e ir de médico en médico, no tendrá el resultado que quieres:

Disfrutar de una digestión sana y normal.

No se trata solamente de relajarte o hacer yoga, la fórmula es la siguiente:

Evaluar cómo están tus emociones

Aprender a gestionarlas mejor

Incluir hábitos de vida prodigestivos

Tener un tratamiento y alimentación adecuados a tu problema

El estado óptimo

que necesitas para mejorar tus problemas digestivos.

Ese estado óptimo se consigue trabajando la mente, el cuerpo y el estilo de vida, y en Gastropsique podemos ayudarte con cada uno de esos factores.

Uno de los primeros pasos para conseguirlo es evaluar cómo están tus emociones, y justo tengo aquí la herramienta que te va a ayudar a conseguirlo en menos de 2 minutos:

El test “Averigua cómo te afectan emocionalmente tus problemas digestivos”.

Con solo responder a unas pocas preguntas sabrás si tus digestiones te están pasando factura a nivel emocional.

Al hacer el test te apuntarás a mi newsletter. Recibirás varios emails a la semana y podrás pasar un buen rato leyéndolos, puesto que ahí soy yo al 100%, humor irónico, metáforas cotidianas y aprendizaje sobre emociones y problemas digestivos. También ofrezco mis cursos y voy avisando cuando se quedan huecos libres en las apretadas agendas de nuestros profesionales.

Si no sabes por dónde empezar, es por aquí, haz el test

“Averigua cómo te afectan emocionalmente tus problemas digestivos”.

Evaluar cómo están tus emociones es el primer paso para conseguir un estado óptimo
que te permita recuperar tu salud digestiva. Y te llevará menos de 2 minutos.