Por un poquito no pasa nada...

¿Cuántas veces has escuchado esta frase últimamente?

Y es que parece que la vida social "normal" y los problemas digestivos no casan bien.

Me pasó una cosa curiosa en una gasolinera hace tiempo, cuando echar gasolina no era un lujo, sino un gasto ordinario.

Fui a echar gasolina, y a pagar, y al parecer había en promoción unos bombones helados que daban como degustación en caja.

Qué rico, ¿no? echas gasolina y te llevas un bombón helado.

Habría sido ideal si no hubiera estado yo en pleno proceso de dieta restrictiva por mi recién diagnosticada intolerancia a la fructosa y sorbitol.

Así que amablemente le dije a la señora de la caja que me lo ofreció:

– Gracias, pero no puedo comer eso.

– ¿Y eso? pero si es muy pequeño, no te vas a engordar ni nada hija, además tú estás muy flaca, te lo puedes permitir… ¿O eres diabética o qué?

Esa cajera no era consciente de cuánto calaban esas palabras en mi corazoncito triste.

Y eso es lo que nos pasa contínuamente a las personas que padecemos problemas digestivos.

Las personas se permiten el lujo de opinar, saber más que nosotras, que los médicos, tacharnos de locas o de raras.

Un comentario, vale. Dos, bueno. Tres, me cabreo. Cuatro, …. me tiro por la ventana. O te tiro a tí, mejor.

Y ¿qué consecuencia tiene eso?

Que nos aislamos, que preferimos quedarnos en casa a tener que enfrentarnos diariamente a esas situaciones.

Pero lo peor viene cuando realmente tú sí que quieres salir, y conversar y poder tomar algo con gente a la que quieres y que te quiere.

Tienes tanto miedo que decides dejarlo pasar también, pones excusas… o decides ir, pero no estás como siempre.

Así es el día a día, sentirte juzgada, tener miedo, sufrir dolor, sentirse sola.

Pero ¿sabes qué?


Que muchas de esas ideas, muchas emociones, solo viven en nuestras cabezas, y no forman parte de la realidad. O al menos no de la forma exacta en que las imaginamos.

Que si decides encerrarte con tus propias emociones, entonces te meterás en un hoyo profundo y solo tendrás una pala para poder salir.

¿Te suena esto? Apuesto a que sí.

  • Suena el aviso de whatsapp y tu grupo de amigas proponiendo un plan para el fin de semana y el corazón te da un vuelco… Te mueres de ganas de ir, de verlas, de echar unas risas, pero solo de pensar en qué comer, en si habrá un baño en condiciones cerca, en si te sentirás mal al día siguiente o incluso en si serás capaz de sentarte ahí y no comer lo mismo que ellas… ya te empiezas a agobiar.
  • En verano siempre haceis quedadas familiares, para pasar el día en la playa o el campo. Aun no ha llegado el día, pero ya puedes oir la voz de tu tía opinando sobre tu aspecto, diciendo·eso se te quita con un buen cocido», o que es que la gente de hoy en día es muy delicada y caprichosa con la comida y tiene muchas tonterías en la cabeza.

Y ¿qué termina pasando en la mayoría de los casos?

Exacto, que pones una excusa y no vas.

Por una vez está bien, pero claro, ¿dónde te lleva eso a largo plazo?.

¿Dónde te ha llevado ya el no poder disfrutar a gusto al estar con otras personas? 

A quedarte más sola que la una con tus propios dramas lloviendo por dentro.

 

Y es que cuanto más tiempo andemos solas con nuestras cabezas, más tiempo tendrá esta de inventarse cosas de las que preocuparse. Esto es así y lo sabes.

 

Y no es que tengamos que tener ahora por obligación una vida social para mantener ocupada nuestra mente, sino porque es necesario y los beneficios son múltiples, no solo en nuestras emociones sino en nuestro cuerpo.

¿Sabías que tener una vida social rica estimula tu nervio vago y esto beneficia el buen funcionamiento del sistema digestivo? Pues ya sabes algo más.

Tener problemas digestivos dificulta la vida social:

    • Porque no puedes comer ni beber casi de nada de lo que comen las «personas normales» (cañas, tapas, frituras, salsas…)
    • Porque no sabes en qué momento vas a necesitar un baño de forma urgente.
    • Porque ver comer pizza a tus amigas mientras a ti se te hace la boca agua no es divertido.
    • Porque no quieres volver a ser la pesada que siempre pone pegas a los sitios porque no hay opciones sin gluten, ni lácteos, ni ajo, ni cebolla, ………………. (y podríamos llegar a 1000 puntos suspensivos).
    • Porque, en el fondo, no te gusta sentirte diferente al resto, o ser el centro de atención.
    • Porque estás hasta el mismísimo *^¨#! de tener que dar explicaciones de lo que puedes comer o no comer. 

¿Cómo puedes hacer para que la vida social no sea una tortura más, además de los problemas digestivos?

Masterclass:

Nutre tu vida social y deja de lado los problemas digestivos

Una masterclass en la que aprenderás el difícil arte de disfrutar tu vida social a pesar de tener limitaciones por tus problemas digestivos. 

Además, esta Masterclass tiene un regalo especial, un BONUS EXTRA muy útil:

La Guía «Cómo ser mi apoyo». Una guía que te ayudará a explicar a tus personas más cercanas lo que te ocurre, porqué no puedes comer «solo un poquito» y cómo pueden hacer para que tú te sientas cómoda y libre en las reuniones sociales (valorada en 19,90€)

He decido hacer esta Masterclass un día raro. 

Tendrá lugar el próximo 1 de Agosto a las 19:30h, con la fresquita, en directo en una reunión grupal de Zoom.

Masterclass: Nutre tu vida social

y deja de lado los problemas digestivos
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  • BONUS: Guía "Cómo ser mi apoyo" (valorado en 19,90€)

Se trata de una clase en directo en la que hablaremos de cómo mejorar la vida social cuando tenemos problemas digestivos y haremos ejercicios prácticos que ayudarás a integrar mejor todos los conocimientos. Además, incluye un bonus extra con una guía para explicar mejor lo que te ocurre a familiares y amigos.

No pasa nada, puesto que la clase quedará grabada y te la enviaré por email al día siguiente. Podrás verla siempre que quieras, hasta que te la aprendas de memoria.

No, puesto que se trata de un producto a consumir en el mismo momento. Si tienes muchas dudas sobre si te ayudará o no, mejor que no te apuntes. Si tienes dudas sobre si apuntarte o no, y quieres que lo hablemos, escríbeme a info@gastropsique.com y estaré encantada de ayudarte con esto.

Si tienes problemas digestivos y no quieres que tu vida social se vuelva la de un gato de escayola, entonces es para tí. 

Caro es ir al cine a ver la película de los Minions, y que tu hija te pida el vaso super especial y el paquete de palomitas gigante… Piensa que pagas 47€ por  más de una hora de formación en directo con ejercicios prácticos que puedes empezar a aplicar desde el minuto uno. Ahora le llaman a eso Accionable. El vaso de los minions se queda en la estantería cogiendo polvo, tus conocimientos accionables no.

Pues que te mandaré un abrazo virtual, y el día de la Masterclass te enviaré por email el enlace para asistir al directo y la guía «Cómo ser mi apoyo».

Entonces no compres esto, te enviaré el acceso a la Masterclass igualmente.

El mismo día de la reunión, te enviaré por email el enlace a la misma. Se realizará por Zoom, así que te recomiendo que compruebes que funciona antes.

No te preocupes, si no quieres no hace falta ni que enciendas la cámara. La participación en la reunión se podrá hacer por chat y resolveré las dudas o comentarios al final de la misma.

Escríbeme a info@gastropsique.com y te responderé lo antes posible.

¿Quién soy yo para hablarte de esto?

Te hablo de esto porque he sufrido problemas digestivos durante muchos años (SIBO, intolerancia a la fructosa/sorbitol, permeabilidad intestinal, disbiosis...), pero también porque ahora ayudo a personas que lo sufren.
Soy Marina Rodríguez y soy psicóloga. He creado este espacio de terapia y atención integral a las personas con problemas digestivos llamado Gastropsique. Estoy orgullosa de que este proyecto haya marcado una gran diferencia en la calidad de vida de muchas personas con este tipo de problemas en su sitema digestivo y en su vida.

Masterclass Nutre tu vida social

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  • BONUS: Guía "Cómo ser mi apoyo" (valorado en 19,90€)